Tal como éramos

The way we were

Barbra Streisand

Tal como éramos de Sidney Pollack, 1973

         Kattie es una joven judía con ideología de izquierdas, activista, cuyo máximo fin en la vida es luchar por un mundo mejor. Una chica de muy buen corazón pero de carente sentido del humor cuando le mencionan temas relacionados con el mundo de la política. Hubbell es un apuesto estudiante, atleta, de enorme carisma y muy popular entre los miembros de su universidad. Es un joven apolítico, amante de la buena vida y cuyo máximo sueño en la vida es convertirse en un importante escritor. A pesar de las notables diferencias entre ambos, Kattie y Hubbell se enamoran y terminan juntos, manteniendo una larga relación sentimental compuesta de grandes momentos conyugales pero también de enormes decepciones en pareja. A principios de los años 70, el realizador Sydney Pollack consagrado por “Danzad danzad malditos (1969)“, un interesante película caracterizada por su dura critica social en torno a un concurso de baile y el ecologista western setentero “Las aventuras de Jeremiah Johson (1972)“, rodaría este agridulce melodrama romántico donde también tendría cabida los conflictos bélicos de la segunda guerra mundial y la guerra civil española, el entorno político de la época y el turbio asunto de la caza de brujas a cargo del senador McCarthy.

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Un viaje a través de tres décadas (entre el periodo de los años 40 y 60) sobre las vivencias personales de una pareja media norteamericana cuya historia fue escrita por el guionista y también dramaturgo Arthur Laurents.Barbra Streisand fue la encargada de dar vida a Kattie, una actriz que ya conocía Arthur Laurents después de participar en su musical de Broadway “I Can Get It For You Wholesale. Para el papel masculino, el actor elegido por Sydney Pollack fue Robert Redford. Una elección nada fácil ya que el actor no tenía ni el más mínimo interés en formar parte del proyecto. Según sus propias palabras el personaje de Hubbell en el guión de Laurents, era un mero objeto manipulado por Kattie, un títere masculino sin personalidad. La negativa inicial de Robert Redford incitó al productor del film (Ray Stark) a barajar otras opciones. Y esa opción fue Ryan O´Neal, un actor consagrado por aquellos años en el género romántico a raíz de la lagrimosa “Love story (1970)“de Arthur Hiller y donde también tenía la experiencia de haber trabajado anteriormente junto a Barbra Streisand (actriz por cierto donde se hablaba de su difícil carácter) como compañero de reparto en la divertida “¿Qué me pasa doctor? (1972)“, una comedia realizada por Peter Bogdanovich que emulaba a las “screwball comedy” de los años 30.

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La elección de la productora no fue buen vista a los ojos de Pollack, ya que para su parecer la mejor opción para interpretar a Hubbell era Robert Redford y no se imaginaba a ningún otro actor que realizará este personaje que no fuera él. Su constancia y persistencia tuvieron sus frutos, ya que finalmente el actor cedió y aceptó el papel. La película tuvo gran éxito por parte del público (más de 34 millones de dólares en las primeras tres semanas de su estreno) pero no gozó del respaldo de la crítica especializada que la tacharon de una obra con poco equilibrio argumental entre la parte romántica y su temática política, cuya historia sólo la sostenía el carisma de los dos actores principales, aún así el film consiguió a través de los miembros de la academia 4 nominaciones en los Óscar en aquel año, dentro de las categorías de mejor actriz (Barbra Streisand), decorado (Stephen Grimes y William Kiernan), fotografía (Harry Strandling) y vestuario (Dorothy Jeakins y Moss Marbry) y de 2 Óscar en el apartado musical, uno como mejor banda sonora (a cargo de Madvin Hamlisch) y mejor canción con “The way we were”, un tema que arrasó en las listas de ventas de la época.

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Entre sus escenas hay que mencionar la secuencia del baile de disfraces cuyos invitados tenían que ir disfrazados de uno de los miembros de los hermanos Marx, escena que tuvo como anécdota que el propio Groucho Marx hizo una visita sorpresa en el momento del rodaje de esa secuencia. Pero entre sus escenas para el recuerdo hay que destacar ese antológico final del reencuentro entre los dos protagonistas adornado con el tema “The way we were“. Una genial secuencia de los dos amantes, enamorados hasta la médula del uno al otro pero consientes que su amor nunca llegará a buen puerto, son tan incompatibles en cuestión de caracteres y diferencias ideológicas que le impiden que juntos puedan ser felices. Como curiosidad podemos ver entre los actores de reparto a un joven James Wood (“Videodrome (1983)“, “Érase una vez en América (1984)“) que debutaba en el mundo del celuloide ejerciendo el papel de un amigo de Kattie.

Información adicional:
Más películas de Robert Redford
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Frase para recordar: “Seria estupendo que ya fuéramos viejos y todo esto hubiera pasado. La vida sería más fácil y sin problemas, como cuando eramos jóvenes”.

Tal como éramos

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